Las torres de telecomunicaciones concentran uno de los riesgos de caída más altos de la industria: ascensos verticales repetidos, a gran altura, sobre estructuras de celosía o monopostes, muchas veces en ubicaciones remotas donde un rescate externo tardaría. La línea de vida vertical es lo que permite que el técnico ascienda y trabaje con protección continua, sin depender de su fuerza ni de su concentración minuto a minuto.
Protección continua en cada peldaño
Instalamos sistemas verticales con dispositivo deslizante de bloqueo automático bajo EN 353-2, adecuados para torres de celosía, monopostes y estructuras de antenas. El técnico se conecta al pie de la torre y permanece protegido de forma ininterrumpida hasta la plataforma de trabajo. Para el trabajo en la plataforma misma, complementamos con puntos de anclaje certificados que permiten el posicionamiento seguro durante la instalación o mantención de equipos.
La ubicación remota de muchas torres hace que el plan de rescate sea aún más crítico: si el técnico queda suspendido, la ayuda externa puede demorar. Por eso el sistema se diseña contemplando autorrescate y evacuación.
Torres de celosía, monopostes, estructuras arriostradas, antenas, mástiles, plataformas de equipos.
El principio es el mismo (vertical con deslizante), pero la fijación se adapta a cada estructura. Lo definimos en terreno.
Sí, con cobertura nacional. Coordinamos el acceso y los protocolos de cada sitio.
