El trabajo en espacios confinados —cámaras sanitarias, estanques, silos, pozos, racks de tuberías subterráneos— combina dos riesgos que en altura abierta están separados: el riesgo de caída y la dificultad de rescate. Aquí no basta con detener la caída: hay que poder sacar al trabajador, a veces inconsciente, desde un espacio de acceso estrecho y profundo. Por eso estos sistemas se diseñan como un conjunto integrado de protección y evacuación.
Por qué un arnés no alcanza en un espacio confinado
Imagine a un trabajador que pierde el conocimiento dentro de un estanque por falta de oxígeno o por una caída. Sin un sistema de rescate vertical preinstalado, sacarlo implica que otra persona entre —y se exponga al mismo riesgo—. Las estadísticas de espacios confinados muestran que una parte importante de las víctimas son los rescatistas improvisados.
Por eso implementamos sistemas que permiten la extracción sin entrada: un trípode o pescante sobre la abertura, con un malacate (winche) que sube al trabajador desde el exterior, combinado con una línea de vida vertical con funda y un dispositivo retráctil con función de rescate. El trabajador desciende protegido; si algo ocurre, se le iza desde afuera, sin exponer a un segundo.
- Trípode o pescante sobre la boca de acceso, como punto de anclaje elevado.
- Malacate / winche de rescate para descenso y extracción controlada.
- Línea de vida vertical con funda y dispositivo retráctil con recuperación.
- Arnés con puntos de enganche dorsal y de hombros para izaje vertical.
Cámaras sanitarias, estanques y silos, racks de tuberías, pozos y excavaciones, plantas de tratamiento, industria petrolífera y química.
El trabajo en espacios confinados está fuertemente regulado y exige, además del control atmosférico, un plan de rescate. El sistema de izaje es parte central de ese plan.
Diseñamos e implementamos el sistema de protección y extracción, integrándolo al procedimiento operativo y de rescate de la faena.
